viernes, 10 de julio de 2015

CASO ANTILLANCA: El viernes 17 de julio es la sentencia. Los condenados por su homicidio no concurrieron a la audiencia de hoy


 
Por Iván Marín, militante del Partido de los Trabajadores Socialistas

 
Sólo se hizo presente el comisario Carlos Sandoval

Hoy se llevó a cabo en Tribunales la audiencia de cesura, en la cual se discutió qué tipo de penas les caben a los condenados por el asesinato de Julián Antillanca. Antes del inicio del debate llamó la atención la presencia de uniformados de la GEOP en el sexto piso, donde se encuentra la sala de juzgamiento. Como se puede observar en la foto, tampoco se hicieron presentes Martín Solís, Jorge Abraham y Laura Córdoba, los policías condenados por homicidio calificado en esta causa. Sus abogados adujeron que era innecesaria dicha presencia ya que la única pena que les cabe a los mismos según el código penal es la perpetua. Si bien la fiscal Mirta del Valle Moreno y la abogada querellante Verónica Heredia solicitaron que igual deberían estar presentes los condenados, el Tribunal dio lugar al pedido de la defensa.

 
La GEOP antes que comenzara la audiencia
Luego de ello, la fiscal expuso su solicitud de prisión perpetua para los tres policías y de cuatro años de prisión para el comisario Carlos Sandoval, por encubrimiento agravado, es decir, la pena máxima. Fabián Gabalachis y Gustavo Castro, abogados defensores, expresaron, entre otras cosas, que el delito por el cual se condena a Sandoval es autónomo respecto del asesinato de Julián, por lo que solicitaron la pena mínima de un año.

Finalizada la exposición de la defensa, y cuando parecía que finalizaba el debate del día de la fecha, ya que tanto Moreno como Heredia no realizaron réplica, solicitó la palabra César Antillanca, padre de Julián. Aclarando que no es un experto en derecho penal, César se dirigió al Tribunal de la siguiente manera:

“(…) el delito por el que se juzgó y se halló culpables a Abraham, Solís, y Córdoba es agravado en sí mismo, lo mismo para el señor Sandoval por su condición de funcionario público. No se está encubriendo el robo del auxilio del patrullero, se está encubriendo la golpiza que deviene en la muerte de Julián. Se está encubriendo el desprenderse de la prueba. Y creo que el doctor Gabalachis decía que el encubrimiento es un delito autónomo, y el doctor Herminio González  (perito que confirmó que Antillanca murió producto de múltiples golpes) al no poder precisarse la hora de la muerte de Julián tampoco sabemos si Julián fue abandonado con vida. Yo no puedo en mí comprensión entender que el encubrimiento sea autónomo, ni este ni ninguno. Pero ya hablo desde mi ignorancia en derecho penal. No es lo mismo encubrir el robo de un auxilio, que la golpiza, el abandono de una  persona, la muerte y todo lo que implica esto (…)”

César Antillanca
El Tribunal conformado por los jueces Darío Arguiano, Adrián Barrios y Marcelo Nieto Di Biase convocó para el viernes 17 de julio a las once horas a la lectura de la sentencia y la correspondientes pena a los acusados. Para finalizar volvemos a compartir el video con el conflictivo descargo de los acusados el día que se leyó el veredicto condenatorio.




jueves, 9 de julio de 2015

CASO ANTILLANCA: Video del conflictivo descargo de los policías condenados

Por Iván Marín, militante del Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS)

Gustavo Castro, abogado defensor, observando los reproches al Tribunal
por parte de Martín Solís, Laura Córdoba y familiares de los condenados que
se encontraban en el pueblo

El martes se dictó el histórico fallo donde se condenó a cuatro policías por el crimen de Julián Antillanca, el 5 de septiembre de 2010. Ya hemos compartido dichoveredicto en este link, donde podés ver el fallo del Tribunal, las agresiones y amenazas a la madre de una testigo clave, declaraciones de familiares de Julián y los festejos por el fallo.

Lo que sigue a continuación es el descargo que realizaron los condenados. Primero el comisario Carlos Sandoval, condenado por encubrimiento agravado, quien se dirigió a los presentes en aquel momento antes que ingresaran los que integran el Tribunal: Darío Arguiano, Adrián Barrios y Marcelo Nieto Di Biase. Al igual que el resto de los policías que hicieron uso de la palabra, Sandoval intento excusarse despotricando contra la testigo Jorgelina Domínguez y su madre María Yolanda Reyes, vinculándolas con el narcotráfico.



Luego de algunas escaramuzas, que incluyeron entre oras cosas ataques verbales al Tribunal y el desalojo de los familiares de los condenados de la sala, hizo uso de la palabra Jorge Abraham, uno de los tres condenados por homicidio calificado. Nuevamente arremetió contra la persona de Jorgelina y amenazó con quitarse la vida si le dan la condena. Luego le tocó el turno a Martín Solís, quien en la lectura del veredicto se había mostrado frío ante el fallo, pero que en este tramo de la audiencia perdió los estribos y se sumó a la impotencia del resto de los condenados. Laura Córdoba también intervino en varios pasajes, pero no haciendo uso de la palabra por parte del juez, sino arremetiendo y tomándola de hecho.

Mañana viernes a las diez horas se leerá la sentencia, que según los entendidos para el caso de los condenados por homicidio calificado, agravado por el ejercicio de funcionario público, no cabría otra pena que la cadena perpetua. Para el caso de Sandoval hay distintas posibilidades. 

sábado, 27 de junio de 2015

CRIMEN DE ANTILLANCA: “La policía tiene la marca del genocidio”, denunció Nora Cortiñas

Por Iván Marín, militante del Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS)

Con la presencia de Nora Cortiñas, Madre de Plaza de Mayo Línea fundadora, se desarrolló ayer la última audiencia con testimonios de testigos en el segundo juicio por el crimen de Julián Antillanca. Sobre el final declararon cuatro de los cincos policías acusados por su asesinato.

 
Nora Cortiñas entre el público que presencia el juicio
 
A las nueve y media de la mañana comenzó el debate con el testimonio de Juan Manuel Muñoz, quien se desempeñaba como seguridad del Shopping la noche del 5 de septiembre de 2010. Muñoz, entre otras cosas, estaba a cargo de los monitores que controlaban las cámaras exteriores e interiores que posee el complejo comercial. Dijo haber visto corridas alrededor de las tres de la mañana y que las mismas fueron filmadas por las cámaras. Luego se utilizarían esas pruebas para condenar a los policías involucrados por apremios ilegales en lo que se conoció como “Causa de los hermanos Aballay”. Consultado si realizó zoom con las cámaras sobre la rotonda 5 de Octubre en horario cercano a las seis de la mañana, respondió negativamente, y además dijo que en ese horario no se encontraba controlando los monitores. Durante su exposición señaló que se solía hacer zoom cuando las cámaras detectaban movimientos en cercanías del Shopping.

Luego declaró Lucas Soto, el joven que fue a bailar al boliche KU con Brenda y Daiana Monsalves. Su interrogatorio estuvo colmado de lagunas ya que, según él mismo reconoció, bebió mucho alcohol esa noche y cuando salió del boliche estaba totalmente ebrio, por lo que Daiana tuvo que llevarlo caminando hasta su casa. Luego de la declaración se proyectaron imágenes del video que tomó la golpiza recibida por los hermanos Aballay aquella noche. La Defensa se opuso a la exhibición de la filmación, pero el Tribunal no le dio lugar. También declaró María Osman, propietaria del boliche Místico sin aportar datos relevantes a la causa.

Como si fuera una definición por penales, la estrategia de la Defensa fue que los acusados que se encontrasen supuestamente más tranquilos o con mayores facilidades expositivas, declarasen primero. Laura Córdoba decidió no hablar. Todos ellos hicieron uso del derecho a no aceptar preguntas por parte del ministerio Público Fiscal ni de la Querella a cargo Mirta del Valle Moreno y Verónica Heredia, respectivamente. 

Martín Solís
Martín Solís abrió la ronda de testimonios de los acusados por homicidio calificado. Intentó mostrarse sereno durante la declaración, usando al respecto como táctica recurrir a anécdotas o detalles intrascendentes para la causa. Sin lugar a dudas, su declaración podría haberse realizado en menos de diez minutos. Cuando finalizó la misma, uno de sus abogados, Fabián Gabalachis, se retiró del debate, quedando Gustavo Castro como único representante de la Defensa.

Carlos Sandoval
El excomisario Carlos Sandoval, a cargo de la Comisaría Cuarta al momento del asesinato de Julián, se caracterizó por deslindarse de todo tipo de responsabilidad en las actuaciones de la causa. Recordemos que Sandoval, a diferencia del resto de los efectivos policiales, es acusado por encubrimiento agravado. Señaló que la condena social sobre el caso es fuerte. Luego le tocó el turno a Jorge Abraham, que se mostró más nervioso que sus precedentes y hablando entre dientes, por lo que se hacía difícil escucharlo. Al igual que Solís, dijo haberse ido de la zona en su auto a las seis de la mañana. A modo de queja y sobre el final, dijo que “hace cinco años que la vienen peleando”.


Jorge Abraham
Pablo Morales fue último en declarar. Comenzó más tranquilo que Sandoval y Abraham, e intentó desestimar las pruebas que se expusieron durante las distintas audiencias del juicio respecto del patrullero que él condujo esa madrugada. Finalizó el testimonio mirando a la cara a César Antillanca y diciéndole que “a mí y a mí familia me condenaron ya socialmente. Nosotros no fuimos. Hoy estamos acá porque queremos saber la verdad, que usted sepa la verdad. A nosotros hoy nos están condenando, a mis hijos que están en la escuela, con esa película (en referencia al documental Un Paisaje de Espanto). Nos nombran con nombre y apellido, nos dicen asesinos. Queremos saber la verdad. Nos están involucrando por una famosa mancha que aparece. En ese lugar había diez mil policías, mucha gente. Yo ayudé igual a llevar el cuerpo, cualquiera pudo haber contaminado. El móvil estaba a cinco metros de donde estaba Julián. O sea, yo quiero saber quién fue, y quiero saber la verdad, sino yo hoy sinceramente no estaría acá. Pero ojalá que sepa usted también la verdad como yo. Si necesita de mí ayuda, que lo ayudemos, pero con una mano en el corazón se lo digo señor. Es injustamente lo que nos están haciendo, ¡¡¡y usted lo sabe, y usted lo sabe!!! (sic). Pero bueno, espero que pueda  llegar a la verdad, como yo también, porque es injusto que hoy estemos sentado acá, señor”.  Es decir, y yendo al grano, acusó a César Antillanca, sin respaldarse en ningún argumento, de montar todo un entramado conspirativo contra los efectivos acusados. También reconoció que las muestras de ADN encontradas en su patrullero efectivamente son de Julián.

Pablo Morales
La incansable Nora Cortiñas se refirió a las razones de su presencia en la audiencia de ayer: “Vine solidarizarme con la familia Antillanca. Desde hace años que estamos las Madres de Línea Fundadora apoyando a esta familia para que se logre justicia”. Agregó que debemos luchar para “terminar de una vez por todas con esta violencia contra los jóvenes que hay en todas las provincias del país, y que se repiten porque hay mucha impunidad”. Consultada si ve continuidades entre las prácticas del aparato represivo del Estado que desapareció a treinta mil compañeros en la última dictadura militar y la actualidad, respondió que: “Sí. El amparo de la Justicia también. Entonces se vuelven a repetir estos hechos porque estos asesinos son rescatados por la Justicia para que sigan delinquiendo. La policía tiene la marca del genocidio”.

Como habíamos anticipado, el viernes 3 de julio se realizarán los alegatos. Se hace imprescindible la utilización de esta semana para realizar una gran convocatoria a la comunidad en general, organizaciones sociales, políticas, estudiantiles, y figuras emblemáticas de la lucha por los derechos humanos, para llegar fortalecidos a esa fecha y demostrarle al Tribunal integrado por los jueces Darío Arguiano, Marcelo Nieto Di Biase y Adrián Barrios que no estamos dispuestos a que esta causa quede por segunda vez impune. A las ocho y treinta de la mañana, entonces, es la cita. Allí estaremos.

viernes, 26 de junio de 2015

CRIMEN DE ANTILLANCA: Tramos finales del juicio. El viernes 3 de julio los alegatos

Por Iván Marín, militante del Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS)


El Tribunal que dictará sentencia, integrado por Darío Arguiano,
Adrián Barrios y Marcelo Nieto de Biase
 
A las nueve y veinte de la mañana de ayer comenzó la decimoquinta audiencia del segundo juicio por el asesinato de Julián Antillanca. Tres testigos aportados por la Defensa prestaron declaración, aunque lo más relevante de la jornada fue la confirmación de la fecha de los alegatos para el viernes 3 de julio.

El empleado municipal Héctor Delgado fue el encargado de abrir los testimonios de la jornada. Delgado se desempeñaba como personal de seguridad contratado por el boliche Místico la noche que asesinaron a Julián. En su declaración dijo, entre otras cosas, que alrededor de las seis y seis y veinte de la madrugada observó una gresca entre jóvenes, donde seis o siete personas corrían a un pibe de remera negra. Antes de que esto ocurriera, siempre según su testimonio, vio que Martín Solís, Jorge Abraham y Laura Córdoba se retiraron alrededor de las seis de la mañana, luego de terminar con la prestación del servicio de seguridad por el que fueron contratados. El primero se fue en un Fiat Uno, mientras que los otros dos se retiraron en un Gol amarillo, propiedad de Abraham. Desde ya, se infiere que la estrategia de le defensa es dar a entender que el pibe perseguido podría ser Julián y, además, que los acusados de su asesinato se fueron temprano de la zona. Llamó la atención la confesión de Sandoval respecto de que toda la Comisaría Cuarta tenía su número de celular. Se desprende necesariamente de ello que los unía una relación cotidiana.

El siguiente testimonio estuvo a cargo de Marcelo Chemín, quien pertenecía por aquel entones a la Brigada de Investigaciones. Actualmente es subcomisario de la Comisaría Cuarta. Relató que días posteriores al crimen lo llaman desde dicha comisaría para decirle que una persona quería prestar declaración sobre la causa. Se trataría de un tal Suárez, supuestamente pareja de Jorgelina Domínguez, testigo que viera cuando policías arrojan el cuerpo de Julián. Chemín se tenía que encargar de llevar a este tal Suárez al ministerio Público Fiscal para que preste testimonio, y en el camino le habría dicho que Jorgelina mintió. Sin embargo, no quedó clara esta situación, ya que la defensa no llamó a declarar a Suárez, por lo que la declaración de Chemín no debería tener peso en el fallo del Tribunal.

El último en declarar fue Bruno Toledo, uno de los amigos de Julián que compartió su última noche con vida en el boliche Ku. Bruno fue citado por la Defensa, sin embargo no presentó importantes contradicciones respecto de lo que ya había declarado el resto del grupo de amigos en este juicio. Al respecto podés hacer click acá para leer la coberturaque hicimos de esa audiencia.

Al finalizar las declaraciones de los testigos se reunieron los abogados de la Defensa, el ministerio Público Fiscal, la Querella y el Tribunal para acordar cómo seguirán los últimos días del juicio. Coordinaron continuar mañana con los últimos dos o tres testigos, además posiblemente también tomen la palabra la madre y el padre de Julián y algunos de los acusados. El viernes 3 de julio serían los alegatos, y a partir de ahí hay que contar como máximo cinco días hábiles para la sentencia del Tribunal. Nuevamente, la cita entonces es a las ocho y treinta de la mañana. Llamamos a todas las organizaciones sociales y políticas, y a la comunidad en general a seguir fortaleciendo la solidaridad con la familia de Julián para que su asesinato no quede impune. Allí estaremos.

jueves, 25 de junio de 2015

CRIMEN DE ANTILLANCA: Nervios en la Defensa e intimidación a la prensa de unos de los acusados

Por Iván Marín, militante del Partido de los Trabajadores Socialista (PTS)


Mario Milipil prestando declaración. Atrás, Jorge Abraham
con los abogados de la Defensa
Con casi una hora de retraso, a las nueve y veinticinco de la mañana, comenzó la audiencia de ayer. Fue una jornada que como saldo general no dejó conforme a la Defensa, ya que la mayoría de los testigos que presentaron tuvieron indisimuladas contradicciones o no dijeron lo que se pretendía de ellos, lo cual provocó no solo gestos de nervios entre los acusados, sino también rostros sumidos en la preocupación por parte de los abogados. También se registró un intento de intimidación al autor de estas líneas, y afuera de la audiencia la compañera de César Antillanca le tocó presenciar una situación de mínima sugestiva.

El primer testimonio se efectuó vía teleconferencia y estuvo a cargo de Jorge Daniel Vistoso, actual subcomisario en Comodoro Rivadavia, quien fuera integrante de la Brigada de Investigaciones en las primeras semanas del asesinato de Julián. Durante aproximadamente media hora detalló su labor por aquel entonces. Dijo que redujo la investigación a los amigos de Julián y patovicas de los boliches. Planteó como una de las primeras hipótesis algún grado de responsabilidad de Lucas Urbano en la muerte de Julián. Consultado por la fiscal Mirta del Valle Moreno y la abogada por la querella Verónica Heredia, respondió que no entrevistó a personal policial en el proceso. De su declaración se desprendió sin demasiado esfuerzo que llevó a cabo una investigación paralela de la fiscalía. Sobre el particular, César Antillanca analizó que “estaban llevando adelante diligencias que no habían sido solicitadas por el ministerio Público Fiscal cuando este ya estaba a cargo de la investigación”.

Luego declararon Natalia Casas y Oscar Solís respectivamente. La primera pareja de uno de los acusados, Martín Solís, y el segundo su padre. Natalia dijo estar en relación con Martín desde hace aproximadamente once años. Su testimonio se redujo al momento en que Martín Domínguez Reyes, hermano de la testigo Jorgelina Dóminguez, se encontraba en libertad condicional y a ellos les tocaba hacer las guardias. Por su parte, el padre del acusado dijo que el 5 de septiembre de 2010 su hijo a las seis y veinte de la mañana ya se encontraba en su casa en Rawson. Sobre el final, sin que nadie le preguntase nada, quiso tomar la palabra para decir que entendía la lucha de la familia de Julián, pero que su hijo no tenía nada que ver. Sin embargo, fue interrumpido por el Tribunal a pedido de fiscalía, y cuando se retiró le guiñó el ojo a Martín. Nuevamente César Antillanca, se refirió a esta situación del debate, y nos dijo que “tenemos que recordarle al papá de Martín Solís que él viene a reclamar por la altura moral de su hijo, pero que precisamente su hijo está condenado en el “Caso de los hermanos Aballay por vejaciones, además de todos los maltratos”.

Rafael Francisco Williams, en aquel entonces policía integrante de la Brigada de Investigaciones en nuestra ciudad, y desde 2011 empleado del ministerio Público Fiscal, fue el siguiente testigo. Se le consultó por las diligencias que efectuó junto a Vistoso, aunque para disgusto de la Defensa y de los acusados no recordó la mayor parte de las preguntas que le realizaron, por lo que se cayó la estrategia de querer vincular a Urbano en la muerte de Julián. Esta situación cambió el humor de los abogados Fabián Gabalachis y Gustavo Castro, quienes a partir de entonces profundizaron el fruncimiento de cejas que ya les había provocado algunas contradicciones de Vistoso. Cuando se retira Williams pasa delante de donde se encontraban sentados los acusados. En ese instante Jorge Abraham busca cómplice el rostro del comisario Carlos Sandoval y se ríe en una combinación de gesto irónico y nervioso, mostrándose disgustado con el testimonio. En ese preciso momento Abraham da vuelta la vista y observa que quien escribe estas líneas se había percatado del gesto. Ante esta situación, me mira fijo y me dice: “¿Qué mirás vos?”, obviamente en claro tono intimidante, sin sacar sus ojos de los míos, y esperando que yo baje la vista, cosa que no hice. Volvió su cabeza nerviosa hacia otro lugar, y luego se alejó del sitio para sentarse junto a sus abogados.

Mario Milipil, una especie de pseudorollinga cobani treintañero fue el próximo testigo. Milipil se desempeña actualmente en la Brigada de Investigaciones, seguramente valiéndose de su flequillo buchón para internarse en las barriadas y levantar pibes y pibas que se toman una birra o un vino en la esquina, mientras los grandes narcos en connivencia con el podrido y mafioso aparato policial hacen de las suyas. En 2010 efectuaba tareas en el Comando Radioeléctrico. En tono desfachatado y al mejor “estilo Paolo” respondió preguntas, mostrándose algo nervioso, pero sin llegar a ser una declaración clave para la Defensa ni para la Acusación.

Luego de dos testimonios irrelevantes, prestó declaración Valeria Zabala, oficial de guardia de la Comisaría Cuarta la madrugada que asesinaron a Julián. Fue quizá la única testigo que presentó la Defensa ayer que tuvo una actuación más o menos acorde a lo que se esperaba según los intereses de los acusados. Sin embargo, su testimonio no estuvo exento de contradicciones. Al respecto, César Antillanca advirtió que “creo que hoy queda acreditado que no son fiables los libros de la Seccional Cuarta y del Comando Radioeléctrico, dado que la testigo Zabala recibe un turno con una determinada cantidad de elementos en la comisaría y no los agrega a la lista de las cosas que hay en la comisaría. Y este dato tiene que ver sobre todo con el Caso de los hermanos Aballay, porque precisamente lo que no anota son las municiones, que seguramente ya habían sido utilizadas sobre todo contra los hermanos Aballay. Por eso es que queda muy claro de que esta testigo no está diciendo la verdad”.


Valeria Zabala

“Yo no pago más”, (a buen entendedor, pocas palabras)

Pocos minutos después de finalizado el debate, Natalia Martínez, quien había estado presente en el mismo como parte del público a partir de que es compañera de César Antillanca, fue testigo de una situación que merece ser conocida. Nos dice Natalía:

Salía del debate del juicio de Antillanca, estaba parada en la calle 9 de Julio y Rivadavia, en la esquina del banco por encender un cigarrillo, cuando reconozco la voz de la última testigo del debate, que es Zabala, que le comenta a su compañero de trabajo que estaba haciendo adicionales en el banco lo que había sido el juicio, que había sido muy complicado, que la fiscal era una vigilante, que estaba defendiendo a los delincuentes. Y en medio de todo ese bullicio que estaba hablando, se acerca un auto Megane azul con vidrios polarizados y matrícula HNY 530, que era un auto de un privado pero conducido por un policía con el vidrio bajo del acompañante, y le pregunta: “¿y, qué tal?” Ella vuelve a repetir lo mismo, que estuvo rejodido, que la fiscal la complicó, la mareó. Y él dice, “yo no pago más”. Se ríen los tres. Y dice: “aparte Solís me manda un mensaje de texto y me dice sos una masa en el testimonio que me diste”. Say no more…

Hoy a las ocho y media de la mañana en el sexto piso de Tribunales continúa el debate. En principio debería realizarse una videoconferencia con algún testigo más y posiblemente después los alegatos de los familiares de Julián, en este caso su madre Sandra y César, y también, si así lo consideran, los propios acusados. Será una jornada importante, por lo que volvemos a convocar a la comunidad en general y a las organizaciones sociales y políticas a brindar su apoyo a la familia de Julián para que su asesinato no quede impune. Aunque a  los sectores vinculados a prácticas represivas e intimidatorias les moleste: allí estaremos.

miércoles, 24 de junio de 2015

Aprendiendo a no extrañarte. Homenaje a Marcos Caro

Por Iván Marín, militante del Partido de los Trabajadores Socialista



Por Spoq

El overol y la grasa oscura de la más abyecta explotación, la precarización laboral y con ello la precarización existencial. El temblor sin temor de tu militancia por un mundo sin patrones ni opresores. El temor del temblor de los patrones de este mundo por tu militancia sin precio.

La llama es indistinta al sexo de la chispa que la origina.
La llama viene del carbón, de la mina, de sus obreros que la agitan.
La llama no es roja, verde, azul o amarilla: la llama no tiene color en las clases oprimidas

La llama de la existencia no fenece en la finitud corporal. A exactamente dos años de tu partida qué injusticia sería extrañarte: tu lucha no fue en vano. Claro que no. Los burgueses con sus perros guardianes bien lo saben. En cada pequeña conquista que logramos, en cada pequeño paso que damos por la construcción del partido de la revolución mundial por el que vos militabas, la IV Internacional, allí estás presente junto a un ejército de camaradas que no vinieron a este mundo para ser un número más. CAMARADA Y AMIGO MARCOS CARO: PRESENTE, AHORA Y SIEMPRE!!!

CRIMEN DE ANTILLANCA. Declararon testigos de la Defensa: nada nuevo bajo el sol

Por Iván Marín, militante del Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS)

Este es el Tribunal que decidirá si el crimen sigue impune o se
condena a un grupo de los responsables del asesinato de Julián.
Los jueces de izquierda a derecha son: jueces Darío Arguiano,
Adrián Barrios y Marcelo Nieto Di Biase

Como se preveía, la audiencia de ayer no trajo sorpresas en el desarrollo del juicio. Los testigos aportados por la Defensa, la mayoría de ellos efectivos policiales, volvieron a hacer gala de su amnesia selectiva para datos que puedan comprometer a los acusados y gozar de una memoria puntillosa para detalles circunstanciales que buscan poner un halo de sospecha sobre las pruebas más fuertes aportadas por la fiscalía y la querella.

Declararon en su mayoría policías del Comando Radioeléctrico y de la Comisaría Cuarta. Un policía de la comisaría dijo haber visto a Pablo Morales, conductor del auto que arrojó a Julián, en dicha dependencia ese día. Por otra parte, un efectivo del Comando Radioeléctrico dejó en claro que no dejan asentado el horario preciso en que salen los autos del lugar. Pedro González, también efectivo policial, sobre el final de su declaración reconoció haber estado presente en dos audiencias del juicio, cuestión expresamente prohibida. González actualmente se desempeña como seguridad en el edificio de Tribunales y fue uno de los encargados de restringirle el acceso y pedirles DNI a familiares y amigos de Julián Antillanca, como así también miembros de la Comisión contra la Impunidad y demás organizaciones sociales, estudiantiles y políticas que fueron a brindar su apoyo a la familia de Julián.

La Defensa también solicitó la proyección de los videos de la rueda de reconocimiento efectuada en el año 2010 por Jorgelina Domínguez, testigo clave en la causa, que fuera la que presenció el momento en que arrojaron de un patrullero el cuerpo de Julián. La estrategia de los abogados Fabián Gabalachis y Gustavo Castro fue exponer los videos para desacreditar la declaración de la testigo.

Sobre las declaraciones de los testigos de la jornada de ayer, César Antillanca manifestó que “creo fueron los exponentes más fuertes del encubrimiento, que tratan de lavar todo lo que hicieron”. Se presume que los testimonios de la Defensa continuarán hoy y mañana, mientras que el viernes sería el día de los alegatos. Desde ya, seguimos convocando a la comunidad, organizaciones sociales y políticas a las sede de Tribunales a brindar su apoyo a la familia de Julián para que la causa no quede impune. La cita es hoy a las ocho y treinta de la mañana. Allí estaremos.